Tu porfolio necesita un link, no un paper
La diferencia entre un porfolio que se lee y uno que se prueba.
Cuando pensamos en un porfolio de proyectos en IA, solemos caer en la trampa del “moonshot”:
voy a clonar ChatGPT, voy a montar el nuevo Copilot, voy a entrenar un modelo desde cero con 100 millones de parámetros…
Resultado: semanas de curro, facturas de GPU y… nada que enseñar.
La realidad es que un buen porfolio no se mide por la complejidad técnica, sino por la claridad con la que enseñas lo que sabes hacer. Y para eso, un ejemplo sencillo, usable y con un link compartible vale más que 10 repositorios muertos en GitHub.
El ejemplo: un agente médico en Streamlit
En mi caso he creado un pequeño proyecto: Medical Transcript.
La idea es simple:
Subes un audio de una consulta ficticia.
El sistema transcribe la conversación con la API de OpenAI.
El agente analiza el texto y devuelve un resumen con síntomas, señales de alerta y próximos pasos.
Todo está desplegado en Streamlit, con un detalle clave: el usuario introduce su propia API key de OpenAI. Así no tengo que asumir costes y cualquiera puede probarlo de forma inmediata.
Por qué funciona bien como porfolio
Muestra ciclo completo. Datos → modelo → output con valor.
Es tangible. Un link para probar es mucho más potente que un notebook en GitHub.
Es replicable. Cualquiera puede clonar la idea y adaptarla a otro dominio: soporte al cliente, coaching, entrevistas de ventas…
Refleja intención de producto. No es un experimento aislado, es algo que parece una app real.
La clave: no es el qué, es el cómo
Tu porfolio no tiene que ser un museo de papers, sino un escaparate de tu manera de pensar:
¿Detectas un problema real y lo conviertes en un demo útil?
¿Sabes aprovechar librerías y servicios existentes para construir rápido?
¿Eres capaz de empaquetar algo en un producto que un tercero puede probar sin pedirte favores?
Eso es lo que valora un recruiter o un potencial cliente.
Consejo práctico
Elige un caso de uso cercano a tu sector o a tu perfil, y crea una demo sencilla, desplegada y usable. Aunque dependa de una API externa, lo importante es que quien lo pruebe diga:
“Vale, esta persona entiende cómo usar IA para resolver problemas de verdad”.
Con eso ya habrás ganado mucho más que con 10 notebooks guardando polvo en tu disco duro.
Ideas rápidas para tu porfolio
Si no sabes por dónde empezar, aquí tienes ejemplos que puedes montar en una semana o menos:
Clasificador de emails con etiquetas automáticas (prioridad, spam, cliente nuevo).
Resumen de PDFs: subes un documento largo y devuelve un extracto con puntos clave.
Análisis de reseñas de productos con detección de sentimiento y gráficas básicas.
Chatbot FAQ conectado a la web de tu universidad o empresa (RAG sencillo con OpenAI).
Traductor contextual que no solo traduce, sino que adapta el tono (formal/informal).
Todos pueden hacerse con Streamlit, una API de OpenAI y librerías open-source. La clave está en empaquetarlo bien y dejarlo listo para usar con un link.





Hola, Daniel, pusimos este post en el Diario de Substack y es el segundo más visitado desde ahí (sin contar el de Kike, el columnista):
https://columnas.substack.com/p/4-acciones-absurdamente-efectivas