Esta semana me ha pasado algo curioso. Después de varias publicaciones explicando qué es Optimly, alguien que me sigue (¡y que me lee habitualmente!) me preguntó:
“Oye Dani, ¿pero qué hacéis exactamente?”
Y claro, se me quedó cara de ????
Así que este episodio va de eso: de explicarlo bien, con calma, sin rodeos ni humos.
¿Y qué es Optimly?
En pocas palabras, es una plataforma que analiza interacciones de chatbots y ayuda a sacar conclusiones reales a nivel de negocio.
Porque automatizar está bien, pero entender qué está pasando es mejor.
¿Qué problemas resuelve?
Integración multiplataforma de agentes IA (web, WhatsApp, email, API… lo típico).
Trazabilidad y análisis avanzado de esas conversaciones:
¿Qué preguntan tus usuarios?
¿Dónde abandonan?
¿Qué respuestas no funcionan?
¿Cómo mejorar la captación de leads?
Lo que antes hacía el humano (detectar patrones, sugerir mejoras, interpretar quejas)… ahora lo hace una IA, pero sin contártelo.
Optimly viene a recuperar esa inteligencia de negocio que está quedando enterrada en conversaciones automáticas.
¿Para quién es?
Nos centramos sobre todo en ventas y marketing.
No porque lo demás no importe, sino porque es donde más se nota el impacto directo:
💸 más leads, 🧠 mejores decisiones, 📊 datos que sí sirven.
¿Qué puedes hacer con Optimly?
A/B Testing entre prompts de agentes.
Extracción automática de leads con datos clave.
Alertas de clientes con alto o bajo potencial.
Insights conversacionales y sugerencias automáticas.
Y si no tienes ni idea de por dónde empezar, no te preocupes: te ayudamos.
¿En qué fase está?
Ahora mismo estamos en fase de incorporación progresiva.
Estamos aceptando empresas que pueden integrar la API directamente, mientras seguimos afinando las integraciones con plataformas externas.
Hay un plan gratuito para empezar sin complicaciones.
📬 Si tienes una empresa, un proceso que quieres automatizar o simplemente curiosidad:
escríbeme o apúntate desde la web. Me encantará ver cómo lo aplicamos a tu caso.
Por 5$ puedes comprarte un donut en el aeropuerto, dos cafés aguados en una máquina de hospital, un imán de nevera con forma de flamenco… o apoyar este proyecto y sentirte como Warren Buffett pero con menos traje y más sentido común.













